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¿Sabías que no es lo mismo ser intolerante a la lactosa que tener alergia a la leche? Pues todo esto te lo vamos a resolver ahora en este post.

¿Te sientes pesado? ¿Tienes hinchazón en el estómago o simplemente molestias intestinales después de comer algún lácteo o queso?

Los alergólogos recuerdan que “no es lo mismo” intolerancia a lactosa que alergia a la proteína de la leche de vaca

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha podido recordado que “no es lo mismo” intolerancia que alergia a los alimentos como por ejemplo la leche. “La persona intolerante no puede metabolizar adecuadamente el alimento y presenta síntomas digestivos ante su ingestión, sin participación del sistema inmunológico. La alergia puede producir una reacción anafiláctica que si no se atiende de manera urgente puede producir el fallecimiento“, llegan a informar.

En este sentido, tuvimos un caso en España, en Palma de Mallorca, donde un niño murió por ingerir un helado y la gente dijo que fue intolerancia a la lactosa y no fue así porque ”en el caso de la intolerancia a la lactosa, la persona experimenta dolor abdominal (cólico u otros) y diarrea tras la toma de leche, pero tolera la ingestión de yogures o quesos curados, mientras que el alérgico a las proteínas de la leche no tolera la toma de ningún producto lácteo y los síntomas no se limitan al aparato digestivo. Diferentes síntomas, diferente gravedad”

Los alergólogos recuerdan que “no es lo mismo” intolerancia a lactosa que alergia a la proteína de la leche de vaca

Además, señalan que en las intolerancias los síntomas pueden aparecer más lentamente y suelen ser náuseas, diarrea, dolor abdominal, cólico, cefalea o sensación de mareo y calor. “A diferencia de las alergias, se pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o componente sin que den síntomas o haya peligro”, justifican.